Si vendes desde China a un cliente en México, antes o después llega la petición: «mándame un precio con todo incluido, puerta a puerta». Es la solicitud más común y la que más problemas genera, porque detrás de ella hay una decisión legal que no se resuelve con una cotización.
Esta guía explica por qué esa petición no se puede aceptar tal cual, qué significa operar en DAP en la práctica, qué queda del lado de tu cliente mexicano y qué debe contener una cotización de exportación para que no termines pagando tú la diferencia.
La petición del cliente y lo que realmente está pidiendo
«Todo incluido» suena a un servicio logístico. En realidad describe un Incoterm: el término que decide quién es responsable de qué, y sobre todo quién queda registrado como importador ante la aduana mexicana.
Hay tres formas distintas en que un cliente mexicano puede pedirte que entregues, y cuestan cosas muy diferentes:
| Lo que pide el cliente | Incoterm | Quién despacha y paga contribuciones |
|---|---|---|
| «Ponla en el puerto» | FOB / CIF | El importador |
| «Llégala a mi bodega, yo despacho» | DAP | El importador |
| «Llégala a mi bodega con impuestos pagados» | DDP | Quien vende, como importador de registro |
La primera y la tercera se confunden todo el tiempo. La diferencia no es de precio: es de quién responde legalmente ante la autoridad aduanera.
Por qué no ofrecemos DDP hacia México
No es una limitación técnica ni una excusa comercial. Es una decisión de cumplimiento.
Bajo DDP, quien vende asume el papel de importador de registro en el país de destino: presenta el pedimento, paga el IGI, el IVA y el DTA, y carga con la responsabilidad legal de la exactitud de la declaración. En México, eso exige estar dado de alta con RFC y con clave del Padrón de Importadores, y responder ante la autoridad aduanera por lo declarado.
Quien no es importador de registro en México no puede prometer eso, y prometerlo sería una afirmación incorrecta. Por eso las operaciones con destino a México se estructuran en DAP, y no en DDP.
Si otro proveedor te ofrece DDP hacia México, antes de aceptar conviene aclarar por escrito quién queda registrado como importador, con qué RFC y con qué clave del padrón se elabora el pedimento. Esa definición determina quién carga con la responsabilidad legal de la importación, y no se puede cambiar cuando la carga ya está en el puerto.
Qué cubre el DAP y qué queda del lado del importador
En DAP, Delivered at Place, entregamos la mercancía en el lugar acordado en México, lista para descargar. El despacho de importación no está incluido.
| Concepto | Quién lo cubre en DAP |
|---|---|
| Recolección en fábrica y consolidación en China | Proveedor logístico |
| Despacho de exportación en China | Proveedor logístico |
| Flete marítimo o aéreo | Proveedor logístico |
| Arribo al recinto fiscalizado en México | Proveedor logístico |
| Pedimento de importación | Importador mexicano |
| IGI, IVA y DTA | Importador mexicano |
| Reconocimiento aduanero, si aplica | Importador mexicano |
| Almacenaje en recinto | Importador mexicano |
| Descarga en el destino acordado | Según lo pactado por escrito |
| Traslado posterior al despacho | Según lo pactado por escrito |
La regla es simple: el DAP mueve la carga hasta el destino acordado, no la nacionaliza. Todo lo que convierte esa carga en mercancía despachada es responsabilidad del importador, con su agente aduanal y su RFC.
Dos puntos que conviene cerrar por escrito porque suelen quedar ambiguos: quién paga la descarga en el destino y si el traslado desde el recinto fiscalizado hasta la bodega está incluido o se cobra aparte.
La ruta, para dimensionar el plazo
Fábrica en China → Recolección y consolidación → Aduana de exportación en China → Flete marítimo o aéreo → Arribo a puerto o aeropuerto en México → Despacho aduanal a cargo del importador → Entrega en el destino acordado
En México, los puertos de llegada más usados para carga asiática son Manzanillo y Lázaro Cárdenas en el Pacífico, además de Veracruz y Altamira en el Golfo. La elección del puerto afecta el plazo total tanto como el modo de transporte, porque suma el tramo terrestre hasta tu destino final.
El marítimo es lo habitual para volumen. El aéreo se justifica cuando la relación valor-peso o un compromiso de fecha lo compensan. Para el detalle de modos, puertos y opciones de servicio, consulta la guía de envíos de China a México. No damos plazos fijos en esta guía a propósito: el tránsito depende de la ruta, la naviera, la temporada y el tipo de carga, y un número inventado aquí solo sirve para que tu cliente reclame después.
Qué debe llevar una cotización de exportación a México
Aquí está la parte que sí controlas por completo, y donde se pierde dinero cuando falta una línea.
1. Alcance explícito: incluido y no incluido. Que la cotización diga con esas palabras qué cubre y qué no. «Puerta a puerta» sin aclarar el despacho es la causa más frecuente de disputa: el cliente entiende que los impuestos están incluidos, y no lo están.
2. Vigencia. El flete marítimo se mueve con la disponibilidad de espacio y la temporada alta. Una cotización sin vigencia traslada toda la volatilidad a ti.
3. Base de cálculo. Si cotizas por contenedor, por tonelada o por metro cúbico, dilo, y di también qué pasa si el volumen real no coincide con el declarado. La diferencia entre un 20GP y un 40HQ, o entre carga consolidada y contenedor completo, cambia el precio por completo.
4. Responsabilidades del importador. Enumera lo que tu cliente debe tener listo: RFC, clave del Padrón de Importadores, agente aduanal designado y —para ciertos productos— los registros o normas aplicables (NOM). Si esto no está listo a la llegada, la carga genera almacenaje, y ese costo no es tuyo.
5. Datos que necesitas para cotizar bien. Volumen, peso, número de bultos, si hay varios proveedores que consolidar, si la carga es peligrosa o requiere tratamiento especial y la dirección de entrega. Con estos datos la cotización se sostiene; sin ellos, se corrige después.
Para ver cómo se desglosa el costo total del lado del importador, conviene leer cuánto cuesta enviar de China a México.
Errores comunes del exportador
Aceptar «todo incluido» sin nombrar el Incoterm. Si no está escrito, cada parte asume algo distinto y la discusión aparece en el peor momento: con la carga en el puerto.
Prometer DDP sin ser importador de registro. Es una afirmación que no se puede sostener en México, y el costo de sostenerla recae en quien la hizo.
No preguntar por el Padrón de Importadores del cliente. Si el importador no está al día, el despacho no avanza. Confirmarlo antes de embarcar cuesta una llamada.
Confundir «entregado» con «nacionalizado». Son dos estados distintos de la misma carga, y la frontera entre ambos es el pedimento.
No declarar el valor real de la mercancía. El pedimento se elabora con la factura. Cualquier inconsistencia entre lo que se declara al exportar y lo que se declara al importar aparece en la aduana, y la responsabilidad de la declaración es del importador.
Preguntas frecuentes
¿Pueden entregar en la bodega de mi cliente en México con todo pagado?
No. La entrega en destino la hacemos en DAP: la carga llega al lugar acordado y el despacho y las contribuciones quedan con el importador mexicano. El DDP exigiría que actuáramos como importador de registro en México, y no lo hacemos.
¿Entonces el DAP es «puerta a puerta» sin impuestos?
Sí, esa es una buena forma de describirlo, siempre que quede por escrito qué incluye la entrega y si la descarga y el traslado posterior están considerados.
¿Quién paga el IGI y el IVA?
El importador mexicano, a través de su agente aduanal, con su RFC. Es su obligación y su deducción: en DAP, esos importes no están incluidos en nuestro precio.
¿Puedo cotizar sin conocer la fracción arancelaria?
Puedes cotizar el flete sin ella. No puedes prometer un precio «con impuestos incluidos», porque la fracción arancelaria determina las contribuciones. Es otro motivo por el que el DDP no se cotiza a la ligera.
¿Qué necesito de mi cliente antes de embarcar?
RFC, clave del Padrón de Importadores, agente aduanal designado y confirmación por escrito de quién será el importador de registro. Esa definición no se puede cambiar cuando la carga ya está en el puerto.
Puntos clave
Vender a México no requiere ofrecer DDP. Requiere nombrar el Incoterm en la cotización, dejar por escrito qué entra y qué no, y confirmar que tu cliente tiene su RFC, su padrón y su agente aduanal en orden antes de que la carga salga de China.
El DAP no es una versión incompleta del servicio: es la estructura correcta cuando la importación formal corresponde al importador mexicano. Explicarlo bien desde la primera cotización evita la conversación más cara de todas, la que ocurre con la carga ya en el puerto.
El detalle del despacho —pasos, documentos y contribuciones— está en despacho aduanal en México para importar de China, y el reparto completo de responsabilidades en DAP de China a México. El alcance que cubrimos del lado del origen está en nuestros servicios.
